lunes, 5 de julio de 2010

The Tyler Durden Challenge.



Muchos de ustedes alguna vez me escucharon hablar de esto, otros apenas se irán enterando y para los que no les voy explicar de que se trata.
Chuck Palahniuk escribió una novela llamada Fight Club en la cual habla de un personaje llamado Tyler Durden. El, resulta ser una proyección de todo lo que el narrador (Jack) siempre quiso ser y que gracias a su constante insomnio y ,por consecuencia, la perdida de salud mental, se manifiesta en una persona imaginaria.
Para los que vieron la película de David Fincher, recordarán que “Jack” era el debilucho Edward Norton y “Tyler” era el mamadísimo Brad Pitt. ¿A dónde va todo esto? Pues bien, hace unos meses platicando con mi colega y amigo “Ragazzi”, llegamos a la conclusión que el mejor cuerpo a tener para un hombre debería ser como el de Tyler Durden en Fight Club. Cosa que desató un reto, “Deberíamos ponernos como Tyler Durden”. Yo lo pensé hacer para recibir mis treinta pero la verdad es que la hueva y el tiempo me alcanzaron y lejos quedé de mínimo intentarlo.
Hace poco volví a reflexionar sobre el tema y por cosas que he estado estudiando últimamente decidí retomar el Tyler Durden Challenge y les explico porque:

1.- El niño flaco o “El niño gordo”: Siempre he estado en los dos extremos físicos, tanto que hasta me gané el segundo apodo.“¿Por qué no una vez en mi vida, tengo el cuerpo que siempre he querido tener? No es por vanidad, pero nunca he experimentado hacerlo y por los problemas de salud que tuve a inicio de año creo que es el pretexto perfecto para lograrlo.

2.- El poder de la mente: Si lo quiero lo puedo hacer y no habrá poder humano que me lo impida a menos que yo lo permita. Al igual que “Jack”, Tyler reflejaba todo ese potencial que él tenía y que no había desarrollado. Yo pienso hacer lo mismo, pero involucra también un estado mental y emocional. Quiero cambiar por fuera para a la vez volverme más disciplinado en otros ámbitos: el orden, la confianza, el ambición, la creatividad, etc.

3.-La edad: Más claro no puedo ser, creo que si no lo hago ahora, no lo hice nunca y me gustaría que esta década nueva sea marcada por una experiencia así.

Y ahora lo importante. No sé cuanto tiempo me tome pero lo voy a hacer y ustedes van a ser testigos. Iré posteando cosas acá de mi desarrollo para ver si los inspiro en algo y de igual forma iré haciéndolo por facebook, pero el chiste es no parar. Me asesoraré muy bien en el aspecto nutricional, en el físico y en el mental para poder lograrlo y transformarme en una mejor versión de mi. Espero que me sigan y todas sus buenas vibras, de lo contrario no repararé en hacerlos jabón si se vuelven un obstáculo para mi.

sábado, 22 de mayo de 2010

Weirdos.


Hace una semana me pasó eso que a todos nos ha pasado alguna vez y que te hace sentir como estúpido. Sí, perdí mi celular.
Venía de un cantabar en Polanco y el del taxi me cobró de más. Al meter mi mano a la bolsa para sacar más dinero, dejé mi cel en el asiento y al bajarme se me olvidó.
Sí, todo mal. Desde hace una semana ando indeciso si ya meterme a un plan, si sacar mi tan anhelado iphone, o de plano comprar otro amigo y meterle tiempo aire.
Entre si son peras o son manzanas, desempolvé un celular que tengo de años guardado en el closet, ya la pila está inflada y todo, pero prende. Lo único malo es que está bloquedado y no lo puedo usar.
Para no hacer el cuento más largo, hoy fui al un centro de servicio de Telcel que está en la esquina de mi casa para revisarlo, me atendió en la ventanilla de Sony Ericsson un tipo muy amable que se veía estaba bien ‘coachado’ por Telcel, el pedo es que mi scanner detectó algo bizarrísimo en él, sus uñas.
Tenía uñas largas, no una para tocar la guitarra, todas las uñas largas como de mujer perfectamente limadas. A partir de ese momento me perdió, no podía evitar verle las uñas, de todo lo que me decía muy amable y tecnológico, mi mirada estaba en las manos que escribían en la LAP con uñas afiladas. ¿Será trasvesti?, ¿se hará la manita extraña?, ¿será el sucesor de Paco de Lucía? Cualquier tipo de cuestionamientos pasaron por mi cabeza hasta que recordé uno de mis anuncios favoritos que les dejo a continuación con una conclusión: Es mejor no dar una impresión a dejar una mala impresión.

¡Qué brutos!


Hay grandes cosas que voy a extrañar el día que me retire de la publicidad. Los amigos, el ver que las cosas que piensas tornan vida y los eventos a los que te invitan totalmente gratis.
De estos últimos, he vivido unos muy buenos y hace poco tuve la oportunidad de gorronear de nuevo ahora con FUERZA BRUTA, espectáculo que patrocina AXA, una de las marcas para las cuales trabajo.
Ya hace un año había escuchado de este “performance” y me decían que era muy bueno. De entrada no se me antojaba nada la idea de estar parado una hora con 30 minutos y sobretodo nunca me ha gustado la interacción de personajes con auditorio, todo viene de mi repulsión al ratón de Hellen’s, el cual odiaba cuando me iba a saludar a mi mesa cuando era niño. Con esto en mente, la verdad es que jamás hubiera ido si no me hubieran invitado, pero por fortuna fue así.
Ahí estábamos los de la agencia y unos cuantos invitados especiales al último ensayo general al cual podíamos ver en exclusiva. Esperamos 2 mendigas horas afuera del lugar, sin espacio donde sentarte y con una leve llovizna. El staff se puso las pilas y mandó traer un buen de meseros y chupe gratis lo cual, inteligentemente, calmó a las masas.
Cuando por fin logramos entrar, estábamos parados en medio de una bodega oscura sin chiste hasta que empezaron a poner éxitos noventeros para bailar, lo cual prendió un poco hasta que empezó el espectáculo con un güey en un ‘Trendmill’ caminando colgado por un arnés. Todo el escenario se empezó a mover entre la gente la cual cooperativamente se iba moviendo para ver el show, hasta ahí todo normal y no les quiero contar todo el show, pero va de menos a más y llega un momento en que te metes mucho en el show, tanto que acabas brincando, agachándote, bailando, etc. Lo que más me impresionó fue la capacidad de jugar con las texturas, sonidos, luces y emociones de la gente, tanto que al final, voluntariamente vas y te mojas valiéndote pepino si estás en Santa Fé o es de noche, lo que te venden un rush sin drogas.
En lo personal valoré mucho lo que es la creatividad, es tener a un montón de estúpidos haciendo lo que tú quieres que hagan y se la pasen bien. Al finalizar, después de mi empapada voluntaria, fui a buscar al productor y le dije: Eso es creatividad.—Y el me respondió tocándome el hombro.—Sólo se trata de hacer funcionar un poco más las neuronas. No podría estar más de acuerdo, no se trata de salirte de la caja, sólo se trata de moverte diferente dentro de la caja.
Ojalá todos podamos ser más creativos en cualquier ámbito y compartirlo con los demás.

lunes, 3 de mayo de 2010

In memoriam.



—Parece que lo cagaste.—Le decían a mi papá cuando me veían. Y es que tengo que aceptar que sí, es verdad que hay un cierto paralelismo entre mi padre y yo.
Oriundo de la madriguera chilanga, mi papá nunca conoció a su padre, dicen que fue un desliz de un funcionario llamado Benjamín Cortez y mi abuela. Ella nunca le pidió pensión, ni ningún tipo de apoyo. Por lo contrario, decidió criarlo sola. Desgraciadamente el gusto le duró poco, pues murió de una complicación cardiaca cuando mi papá tenía como 8 años. Completamente solo en el mundo, mi papá se fue a vivir con su tía; me contaba que la elección fue de su agrado porque ella sí tenía televisión, de ahí mi vicio, supongo. Ahí creció entre que bien y mal, viviendo siempre con el yugo de ser el “arrimadito”, pero gracias a Dios tuvo dónde crecer.
A gusto personal, hay una parte en la vida de mi papá donde todo se compuso. Conoció a mi mamá como en esas películas cursis del 5. Fue a un viaje al que no pensaba ir, mi mamá igual y se conocieron en casa de los tíos de mi mamá. De ahí no la soltó y viajaba media república para visitarla e incluso cruzaba en una barca un río para verla, aún sin saber nadar.
No es por nada, pero mi mamá sí estaba muy guapa y la conquistó a puro verbo, aún siendo un “gordito, morenito, de lentes”, como siempre fue punto de referencia. Obviamente se casaron, después nacimos nosotros y fuimos su adoración, tanto que hasta nos sobreprotegía. Siempre lo escuché decir: “Ustedes son las 3 grandes razones de mi vida”, Y creo que sí lo fue.
Le aprendí mucho, el buen timing en los chistes, el ser perceptivo a las cosas que te enchinan la piel, el ser querido por un montón de gente sin saber por qué. En fin, el buen TOBY, como lo apodaban sus amigos tuvo una gran vida.
Hoy hace 8 años lo vi por última vez. Un accidente a la mitad del trayecto de estar con su familia nos separó para siempre. Por supuesto que me hace falta y lo extraño, pero también me pregunto ¿qué sería de mi vida si no hubiera hecho las cosas sin él? Sé que en algún momento y de alguna forma nos volveremos a encontrar, pero por ahora sólo me queda decirle: GRACIAS PAPÁ.

domingo, 18 de abril de 2010

Es como…


Como ya muchos saben, últimamente me he decidido a vivir nuevas experiencias que antes pasaban de largo sobre mi vida por apatía, desencanto o simplemente por hueva. Una de ellas era la de llenar el famosísimo álbum del mundial de Panini. Sí, ese que se confunde con las tortas de los ricos. La verdad todo empezó porque en la nueva chamba empezaron a tocar el tema y sentí la euforia de muchos por dicha actividad a la que, sólo por ver que tal, opté por unirme.
Pues ayer voy como escuincle al Sanborn’s a comprar mi álbum y algunos sobrecitos de estampas, de todo pagué como $30 pesos, lo cual se me hizo razonable. Al salir como niño con hobbie nuevo, me encuentro un poster que según yo era de editorial Televisa diciendo: “Llena tu álbum de la selección. Es interactivo…”. De ahí me saltó el post de hoy: ¿Por qué?, ¿por qué si a algo le va bien, lo tienes que copiar? Carajo, invéntate algo más chingón, no sé algo en Internet, una película, otra cosa. Por qué un álbum que ‘Es como’ el de Panini y que sabes que no le va a ir tan bien.
Mi coraje había pasado hasta hoy, que durante el desayuno, mi mamá mencionó la fecha del “7 de septiembre”, la cual relacioné con “Hoy No Me Puedo Levantar” y por lógica con Mecano.
Debo confesar que yo odiaba a Mecano. Mi hermana lo ponía 24/7 y escuchar la voz melosa de Ana Torroja, me revolvía el estómago. Era cuando me ponía los audífonos de mi Walkman amarillo y escuchaba los gritos de Axl Rose. Pero un buen día, por ahí del 2008, fui a ver “Hoy No Me Puedo Levantar”. Entré esperando nada y salí tan contento que la vi 2 veces en un año. ¿Por qué? Porque me di cuenta de lo difícil que es ser músico y compositor. Digamos que todas las letras de sus canciones las escribieron José María Cano y Nacho Cano y cuentan historias de todo. Desde la chava que se ligaron hasta la fiesta de Año Nuevo, y eso tiene un mérito. Más meritorio aún es que Nacho Cano haya decidido hacer un musical que cuente una historia paralela y que esté hecha con sus canciones. En Madrid un madrazo, en México, tanto, que duró como 5 años en cartelera y decían que era mejor que la versión de Madrid. Pues con esto como referencia, me encuentro un anuncio en la tele que decía “Timbiriche, el musical”. Sí, lo mismo pensé yo: “Ah, es como ‘Hoy No Me Puedo Levantar” y sí, lo busque en Youtube y encontré la siguiente entrevista con el productor, (Que por cierto, me caga).



Ok, la entrevista podría haber durado 30 segundos si dice: “Quería hacer dinero y ES COMO “Hoy No Me Puedo Levantar”. Carajo, hasta es el mismo protagonista.
Ojalá en México se puedan crear y producir ideas originales, que salten por lo buenas que son y les vaya increíble. Quizá y así dejamos de ser como…

domingo, 4 de abril de 2010

¿Alguien dijo 30?

Pues hoy es el día, otro cuarto día del cuarto mes y hoy llegué al mentado tercer piso o para ser aún más claros, hoy cumplo 30 años. La verdad es que antes me espantaba dicho suceso pero ahora sé que ya no. Creo que en vez de verlo como el “Ya estoy viejo”, lo veo como el “what’s up next?”. Por eso en este post quiero compartir un poco lo que ha sido cada década para mi y lo que espero que sea la siguiente.
(Incluye fotos de mi deterioro)



0 — 10: The Wonder years.



Definitivamente mi primer década fue como debió ser. Tuve la fortuna de haber nacido en una familia increíble. Una mamá que es una verdadera virtuosa y que desde niño fue inculcándome el pensamiento creativo. Un papá que era un gran amigo, que me enseñó a escuchar, a bromear y a poder dar mis más sensatas opiniones. Una hermana loca como ella sola, pero que sin ella no sería quien soy hoy, siempre me tuvo en un mundo de imaginación del cual hoy vivo.
Crecí feliz, en abundancia, lleno de juegos y amigos. Si algo puedo lamentar de haber dejado esa espantosa década de los ochentas es que se acabó mi niñez, pero doy gracias de que también se acabó el Aqua Net en exceso y los jeans de mezclilla deslavada.

La Anécdota: En Cuerna en esas épocas no había mucho que hacer (como ahora pero peor) e iba mucho al centro con mi mamá. En época de navidad se ponía un señor vestido de Santa afuera del Woolworth a pedir dinero y cartas. No se parecía nada al Santa que yo conocía porque además de flaco, usaba huaraches en lugar de botas. Yo en mi más inocente y curiosa actitud un buen día le pregunté a mi mamá: “¿También existe un santa para los pobres o por qué él es así?”.

10 — 20: ¡Sáquenme de aquí!



Qué etapa más dura fue la adolescencia para mi. Como todos, empecé a cambiar y como creo que todos, me fui poniendo monstruoso. Eso empezó a llenarme de inseguridades las cuales cargué por mucho tiempo. En una etapa tenía más granos que un elote, tenía dientes de más esperando en mis encías, era flaco como un galgo y la verdad es que no me la estaba pasando bien. Justo en esa etapa todo lo bueno y abundante de mi niñez se acabó por la crisis del 93. Pero ahí empecé a valorar muchas cosas. Dejé de ir a la escuela nice por ir a una abierta con solo cuatro compañeros que sí eran adultos, En mi familia tocamos fondo y dejamos la casota de tres niveles de jardín para vivir en un bungalow, le ayudaba a mi papá a vender garrafones de agua en municipios de Morelos y vendíamos cereal a granel en bolsitas de plástico. Todo pintaba mal pero aprendí mucho. Aprendí a vivir con lo básico y ver que mi familia seguía unida. Conocí a gente muy importante para mi hasta ahora y aprendí que se puede salir de cualquier adversidad. Me alejé de mucha gente en esta etapa, cerraba ciclos que según yo debían de cerrarse, hoy me doy cuenta que me equivoqué. Estúpidos noventas, qué difíciles pero que necesarios.

La Anécdota: Como a mis 17 años ya llevaba un rato jugando americano en los Falcons. La verdad es que éramos malísimos hasta esta temporada del 97 en la que llegamos a la final invictos, a pesar de que era flaco y débil a diferencia de los demás, le echaba muchas ganas. En la final era titular pero estaba tan inseguro de cagarla que no di mi 100% y era evidente que tenía miedo. Me sacaron la segunda mitad del partido y por suerte fuimos campeones. Al reunirnos todos al centro para festejar yo sabía que no pertenecía, yo solo me había excluido de eso y supe que de ese momento en adelante tenía que cambiar. Lamento mucho no tener la actitud de hoy en esa época. Time never comes back.

20 — 30: La definición.



Mirando atrás, el nuevo milenio me sentó muy bien. Ya tenía un background de lo bueno y lo malo y tenía que aprender de eso. Hice de todo, empecé a hacer las cosas que quería hacer y a vivir un poco. Pero la vida me enseñó mucho también, mi papá murió en un accidente al mes de yo cumplir 22 años y maduré en 4 segundos. Sabía que ahora yo era “El Hombre de la Casa” y traté de asimilarlo como tal y a manera de lo posible hacerme cargo. De nuevo todo cambió y cambió drásticamente. Pero en esta etapa también definí muchas cosas. Tuve la fortuna de conocer a gente que me ha cambiado la vida, gente que aún sigue aquí y que aprecio mucho. Una de esas personas me hizo abrir los ojos y me motivó a luchar por lo que quiero. Me cambié de ciudad e hice todo lo posible por dedicarme a mi pasión, la publicidad.
En el medio he conocido a gente increíble y he crecido personal y profesionalmente una barbaridad. Suena muy mamón decirlo pero creo que ahora soy más sabio y me gusta serlo. Hoy ya a mis 30 años, vuelven los cambios, vuelven algunas personas y de cierta manera vuelva la tranquilidad para mi. Agradezco a toda la gente que ha estado en mi vida y que ha influenciado en gran manera lo que soy ahora que radico en el tercer piso.

La Anécdota: Algunos la saben algunos no, pero como a los 21 en el famoso Tabares de Acapulco una taibolera en medio de un concurso me encueró en público. Fue lo más avergonzante porque aparte de tirar mi ropa entre el publico y ponerme una flor de servilleta entre las nalgas, mi querido y fiel amigo se encogió de una manera impresionante gracias a mi panic attack, obviamente todos se reían de mi y de mini me. Hoy lo cuento abiertamente, pero ese día tuve hasta pesadillas.

lunes, 8 de febrero de 2010

Hello Mr. God.


Hace unos días empecé a sentir una molestia en el pecho del lado del corazón. Sin ahondar mucho en el tema, entre médicos, estudios y análisis personales acerca de la vida, hoy me sentía entre apachurradón y molesto por un millón de cosas de las cuales ni yo mismo tengo explicación. Llegué a la agencia como a la 1 p.m, con ganas de no ver a nadie y con un humor insoportable, decidí salirme e ir a pensar sobre un proyecto que tengo que entregar la próxima semana y también como pretexto para pensar sobre la inmortalidad del cangrejo y el porqué si es inmortal lo he disfrutado en Surimi y caldos en varias ocasiones.
Dentro de mis miles de pensamientos reflexioné acerca de mi, de cómo últimamente me enojo muy fácil, de cómo me frustran muchas cosas, y básicamente sobre el tiempo futuro, pasado y presente. Involuntariamente me encontraba caminando hacia el paraíso. No, no es una metáfora barata, es un lugar denominado como “El Paraíso” por mi amigo Felipe, y no es más que una parte de la tercera sección del bosque de Chapultepec. ¿Por qué el paraíso? Lo tienen que conocer, es una parte del lago en donde todo es felicidad, hay personas paseando a sus perros, parejas tomadas de la mano, niños alimentando a los patos que ahí viven, un agradable silencio y una vibra muy particular.
Entre los cuestionamientos personales que mencioné anteriormente, estaba buscando una banca en dónde sentarme y de plano ninguna parecía la ideal, hasta que vi una banca solitaria en el fondo donde daba directo un rayo de sol que parecía iba a ser mi compañero para la tarde. Después de dudarlo un poco me senté en la banca, a mis pies había quedado un papel en blanco, mi curiosidad fue tal que lo tuve que voltear. En él venía escrito lo siguiente: ‘Hoy es un día especial para ti ¡felicidades! Recuerda que Dios toma en cuenta tus esfuerzos y en los momentos más difíciles está él. “No temas que yo estoy contigo”. Dios te ama a través de tus familiares y amigos’.
¡BOOM! No sé si a ustedes les mueve algo pero a mi me movió mucho, lo que sí sé es que a muchos les va a sonar como: casualidad, causalidad, hueva, jalada, etc. El punto es que me di cuenta que todos le huimos cañón a Dios, y antes de seguir quiero aclarar que no soy nada religioso, rara vez voy a misa, no los voy a invitar a rezar, no pertenezco a ninguna congregación, pero sí me declaro un gran creyente de algo (no alguien) que es muy superior a nosotros y me gustaría saber más de teología porque siento que la verdad aún no la sabe nadie.
Un día puse en mi status de Facebook: ‘Me gustaría clavarme más a una religión’ y ese comentario causó polémica, parecía que había puesto ‘Quiero casarme con un hombre’. Mi pregunta es ¿En qué momento empezamos a correrle a Dios? ¿Qué hay de malo con ello? No sé que pasó hoy en la tarde, no sé porque pasé una holística tarde viendo mi alrededor con un soundtrack en shuffle de mi poderoso IPOD, no sé porque me siento mejor ahora, pero lo que sí sé, señoras y señores, es que Dios existe.