
Corría el año 2007 cuando entré al maravilloso mundo de la publicidad de mano de mi agencia de aquel entonces llamada DDB. En esos tiempos el trabajo era mucho y el dinero…bueno, simplemente no había dinero, pero con el paso de los años fui apreciando todo lo extra laboral para ir conociendo: chistes, mañas, reglas y estupideces de todos los que formaban parte de esa gran agencia.
Una de esas cosas fue el Agosto Bigotón, actividad que conocí a sólo unos meses de entrar a la agencia. La premisa era sencilla, sólo había que dejarse el bigote por todo agosto y listo, nada más y nada menos. ¿Para qué? Aunque suene muy estúpido de contar, creo que no hay una respuesta específica, pero sí grandes motivos para hacerlo y aquí se los comparto.
Ser un varón.
Sí, hay grandes personajes de la historia en todos los ámbitos que lo han usado y son unos grandes varones, ¿por qué? simplemente porque dejarse el bigote es un acto de valentía, no importa de qué tipo sea tu bigote, dejarlo crecer significa hacer un ‘statement’ de que lo tienes, de que se te ve bien o se te ve espantoso, pero simplemente por el hecho de tenerlo ya eres diferente.
Formar una tradición.
Cuando yo entré, Agosto Bigotón llevaba ya un par de años de existir y con el tiempo se iban sumando más adeptos. Empezó como un chiste local, y después casi como una obligación si trabajabas en DDB. A mucha gente le llamó la atención tan peculiar estupidez que lo empezaron a seguir. Era cada vez más frecuente encontrarte a un cliente, a un productor, a un director o a un amigo externo portando un bigote, acto que se volvió motivo de celebración, casi siempre acompañado de la exclamación: “¡Qué gran bigote!”
Hacer amigos.
Como buena tradición, la temporada bigotona se volvió motivo de fiesta. En ese mes se empezó a celebrar el inicio de agosto con una comida, que después terminó en peda y de seguro, en lo individual, terminó en muchas cosas más.
En estos eventos nos juntamos amigos, platicamos, chupamos, nos abrazamos de borrachos y disfrutamos de la memorabilia del evento. Yo particularmente me he hecho cargo de hacer el video oficial (ya sé que aún no hago el de este año), otras personas más se encargan de hacer los souvenirs que han sido desde: playeras, gorras, paliacates, anillos, etc, otras se encargan de poner música, conseguir chupe, comida y demás, el chiste es convivir en esta celebración e ir viendo el estilo de cada uno año con año.
El pasado viernes 6 de agosto se celebró la más reciente reunión de Agosto Bigotón, la edición del Bicentenario. Justo fue esta celebración la que me hizo entender por que está tan chingón y va a vivir muchos años más. Simplemente porque la mayoría ya no trabaja en DDB y no es una “obligación”, porque nadie lo hace por encargo o por dinero, lo hacen porque está divertido y ya.
Entrar a ese lugar y ver a tantas personas, conocidas y desconocidas, pasándosela bien por algo que nació como un chiste, me hace entender que la creatividad va más allá de hacer anuncios, puede formar grupos y mover masas de una manera impresionante.
Muchas de las personas que estaban ahí brincaron como perros porque se sintieron robados por una marca que sacó una idea que también hablaba de la importancia de dejarse crecer el bigote y esa misma marca llegó a preocuparse de toda la gente que se sintió ofendida. Tanto, que hoy muchos estamos vetados de escribir en sus redes sociales, algunos otros seguro estamos vetados de por vida de trabajar para alguna de esas marcas, y ¿por qué no? hasta algunas enemistades nos hemos ganado.
Yo por mi parte puedo decir que, aunque sólo me salen 12 pelos en el bigote, estoy orgulloso de ser parte de una idea que genera más amigos, que ganancias.
Muchas gracias.
